​Carta de un Envejeciente al Gobernador y Bernier


“desde mi terraza, miro al horizonte, y con suma tristeza pienso en mis hijos y para qué trabajé por mi tierra si ahora mi gobierno me ha causado tanto dolor y angustia”

Estimado Gobernador: 

Durante 35 años fui servidor público y trabajé por mi país en programas agricólas, en el Dpto. de Educación y empresa privada.

Al llegar a mi edad de mayor preocupación los 60 años pues empiezó a sentir los achaques de la edad fuí víctima de las enmiendas a la ley de retiro y tuve que optar por retirarme recibiendo una pensión reducida y viendo afectado mi posibilidad de ayudar a mis hijos y encareciendo mi calidad de vida.

Mis hijos recién graduados no consiguieron trabajo y por el contrario uno de estos fue cesanteado por usted, trabajó en el Dpto. de Educación como facilitador de Educación Especial. 

Recuerdo el día del debate donde usted muy elocuentemente y de manera airada le increpó a Fortuño que le explicará y lo mírara a los ojos a un cesanteado.

Esta situación provocó la salida del país de mis hijos y nietos, cada tarde son muchas las lágrimas que derramo en mi pequeña terraza, extrañando abrazar a mis nietos e hijos, y sólo en el ocaso de mi vida.

No puedo costear mis medicamentos, pues, el plan médico no cubre la totalidad de los mismos, apenas puedo pagar el agua y la luz, los cuales usted me ha duplicado.

Los altos costos de los alimentos, pues, han provocado que pasen días y no pueda cenar en la tarde.

Es triste y doloroso  que, al caer en el hospital, he tenido que pasarlo sólo y dependiendo de un vecino para poder transportarme.

Señor Padilla y Bernier,  ambos tuvieron la oportunidad de hacer justicia a los trabajadores, prometieron no cesantear a nadie, y crear miles de empleos. Sin embargo  es otra la historia han tenido que emigrar miles de jóvenes, dejando a centenas de envejecientes solos, como consecuencia de su gobierno.

Hoy le escribo para reclamarle que nos engañó en la campaña y que fracasó con el sector de envejecientes y lejos de mejorar nuestra calidad de vida, la encareció.

Sólo le pido a Dios que el pueblo no haya olvidado y analicen a la hora de votar para que, juntos, podamos salir de su gobierno y luchar por la paridad y la Estadidad.

Tambien les recuerdo a los candidatos, que la vejez tiene que ser atendida y valorizada. Esperemos que pronto podamos unir nuevamente la familia y traer a mis nietos a un Puerto Rico lleno de oportunidades. 

Me despido, la Edad de Oro

Anuncios

2 thoughts on “​Carta de un Envejeciente al Gobernador y Bernier

  1. Es una Pena pero eso pasa cuando uno es territories de alguien y en realidad no pertenezemos a nosotros mismos o a una nacion. Nosotros no somos nada ni nadie no contamos para nada. Esto es ser Colonia esto es no ser Estado

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s