“EL PERPETUARSE EN LAS SILLAS, EN LAS POSICIONES ES UNA AFRENTA A LA SOCIEDAD”


“EL PERPETUARSE EN LAS SILLAS, EN LAS POSICIONES ES UNA AFRENTA A LA SOCIEDAD”

Por: Hipólito González Hernández

Mediador y Escritor

th (10)

“es un llamado al cambio, un llamado confiar en nuestros jóvenes, un llamado a incentivar y motivar a estos a ser parte, a servir, a contribuir con nuevas ideas, conocimientos y sobre todo con sentimiento patriótico de que lo nuestro hay que protegerlo”

 

Hay ciertos líderes que no entienden, que el mero hecho de pertenecer o estar en alguna institución, no le brinda el poder de perpetuarse o querer ser vitalicio, personas que entre ellos crean tremendas planchas para continuar y hasta secuestran y destruyen líderes jóvenes. Por eso no es de extrañarse que durante décadas sean los mismos pero en diferentes posiciones, porque lo reparten como si fueran caramelos o dulces.

 

Cuando aceptamos y nos postulamos a ciertos cargos o posiciones dentro de las instituciones, organizaciones, juntas de directores, posiciones electivas tenemos que entender que es por un periodo determinado y sobre todo saber que en la medida que no podamos contribuir a la institución por razones diversas, debemos ser responsables y tener la gallardía y sobre todo la hombría de abandonar los mismos.

 

Pero por desgracia hay ciertas personas que prefieren estar aunque no puedan aportar o les hagan un flaco servicio por no permitir la renovación que tanta falta hace en las instituciones, personas que con sus estilos, alejan a los jóvenes a interesarse en las organizaciones públicas, política y cívicas, son los mismos que se protegen unos con los otros, los mismos que ni trabajan ni dejan trabajar, personas que no pueden cumplir pero lo que le importa es servirse y no servir.

 

Estoy haciendo un llamado al cambio, un llamado a confiar en nuestro jóvenes, un llamado a incentivar y motivar a estos a ser parte, a servir, a contribuir con nuevas ideas, conocimientos y sobre todo con sentimiento patriótico de que lo nuestro hay que protegerlo.

 

Pero lo cierto es que ese llamado tiene que venir de la mayoría del verdadero poder que es el pueblo, tenemos el deber moral de en las asambleas o elecciones invocar el poder del voto, el poder de la libertad de expresión, pero sobre todo la valentía de cambiar esos estilos que tanto daño hace a la democracia.

 

La juventud tiene un reto histórico de reclamar la oportunidad, tiene que comenzar involucrándose en las organizaciones estudiantiles, sociales de su comunidad y en la política, reclamando el cambio, pero los adultos tenemos que comenzar la transición y aceptar que ya cumplieron su parte y ahora le toca a otros.

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s