Truenan en contra de Obispo Catolico de Puerto Rico


TRUENAN EN CONTRA DE INTROMISION ENTRE IGLESIA Y ESTADO

Por: Hipolito Gonzalez Hernandez

Escritor y Mediador

 

“no es lo mismo opinar en asuntos públicos y de orden social que entrar en consideraciones políticos partidista y emitir comentarios políticos en contra de los feligreses de esa ideología”

Como mínimo, la separación de Iglesia y Estado significa que los Estados Unidos no es una teocracia, como es el caso de algunos países del Medio Oriente. Los americanos no creen que los líderes del país gobiernen por derecho divino o que tengan poderes divinos. También significa que la iglesia y el gobierno son instituciones separadas, y que ninguna dirige los asuntos internos de la otra. El gobierno no está involucrado en la escogencia de líderes de la iglesia y estos líderes no trabajan en el gobierno en su rol de líderes de la iglesia (aunque pueden ser electos o designados para posiciones gubernamentales en su capacidad de ciudadanos comunes), como sucede en Inglaterra. Adicionalmente, en 1947 con el caso de Everson versus Board of Education, la Corte Suprema de los Estados Unidos comenzó a mantener que la separación de la Iglesia y el Estado significa virtualmente que no debe haber contacto entre las ideas religiosas y la actividad del gobierno.

En Puerto Rico, los últimos años el rol de la Iglesia Católica representada por el Monseñor Roberto González ha adoptado un proselitismo peligroso que empaña la fe y confunde la libertad de expresión de los derechos fundamentales de la separación entre la iglesia y el estado y el respeto a los feligreses que comparten la ideología política del anexionismo y del partido de mayoría.

Es imperativo que se rectifique pues la Iglesia como ente promovente de la unidad y conciliación nacional tiene el deber social y religioso de mantener a una sociedad informada sobre la palabra y hacer un llamado sobre asuntos de política pública no obstante eso no es lo mismo que entrar en consideraciones de respaldo de candidatos políticos o de partidos algunos de esta manera no propicia un ambiente de rechazo hacia los que no comparten la idea de la promulgación de los obispos hacia un partido o líder de un partido.

“La ley de separación es la marcha deliberada del espíritu hacia la plena luz, la plena ciencia y la entera razón”. Y Ferdinand Buisson, presidente de la Comisión parlamentaria encargada de elaborar la ley añadirá: “La separación no es la última palabra de la revolución social, pero constituye innegablemente la primera”.

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s